domingo, 9 de agosto de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (10ª parte)



El diablo del blues en el cine



Estos son algunos de los films que han reflejado las leyendas y mitos que hay en torno a la magia negra y, por supuesto con el blues, en el sur de los E.E.U.U.

Crossroads



También se la llamó Cruce de Caminos, es una película de 1986 y dirigida por Walter Hill para la productora Columbia. La banda sonora corrió a cargo de Ry Cooder. La película está inspirada en la leyenda de Robert Johnson. La protagoniza Ralph Macchio (conocido por su anterior interpretación en la película Karate Kid) y Joe Seneca al final del film hay un duelo de guitarras con Steve Vai, el cual es vencido cuando el protagonista ejecuta magistralmente una versión del Capricho para guitarra de Paganini (el mismo que vendió su alma mucho antes). El film se toma ciertas licencias, una de ellas es la del compañero del protagonista, Willie Brown. Este músico fallecido en los años 50 y resucitado para la película realmente fue un guitarrista muy virtuoso y que seguramente le sirvió a Robert Johnson de inspiración y aprendizaje, al igual que a Patton. Pero no hay ninguna referencia de que tocara la armónica.







O Brother, Where art thou?

Es una película del año 2000 de los hermanos Coen y protagonizado por George Clooney, John Turturro, Tim Blake Nelson, John Goodman y Holly Hunter. La banda sonora de esta adaptación libre de la Odisea ganó un Grammy. La música era de T. Bonne Burnett. En su viaje por el sur de los Estados Unidos, los protagonistas, que son unos presos fugados, se encuentran con un joven guitarrista llamado Tommy Johnson, interpretado por el músico de blues Chris Thomas King, cuando le preguntan por qué estaba parado en medio de la nada, les revela que vendió su alma al diablo a cambio de la habilidad para tocar la guitarra. Este encuentro plasma un elemento del folclore del Sur de los Estados Unidos al introducir la leyenda creada en torno a Robert y Tommy Johnson. Otro dato curioso es cuando los presos tienen que cantar en una congregación donde están haciendo campaña electoral y su aceptación entre el público es tan grande que el político decide indultar sus condenas y llevar su música en su campaña electoralista. Esta historia en el mundo del blues ha pasado en repetidas ocasiones.

Es conocida la historia de LeadBelly al cual se le perdonó una condena de 20 años de prisión por asesinato cuando el gobernador Pat Neff de Texas le escuchó cantar una canción mientras visitaba la prisión en el año 1925. De poco le serviría porque poco después en Louisiana volvió a prisión en 1930 por intento de asesinato. En 1933 los folcloristas John y Alan Lomax visitaron la prisión con la intención de grabar música folclórica para la Library of the Congress. Los Lomax quedaron seducidos con Leadbelly y con un equipo de grabación portátil en la misma cárcel le grabaron un tema en el que suplicaba perdón y que los Lomax hicieron escuchar al gobernador de Louisiana, O. K. Allen el cual le concedió la libertad. 

También W. C. Handy (el cual se autoproclmaba el Padre del Blues) recibió la solicitud de colaborar con la campaña del candidato a la alcaldía E. H. Crump y, según cuenta él mismo, Handy respondió con una canción que luego adaptaría a su famoso Memphis Blues.




El corazón del Angel

Es una película de 1987 escrita y dirigida por Alan Parker. Protagonizada por Mickey Rourke, Robert De Niro, Lisa Bonet y Charlotte Rampling en los papeles principales. El guión se basa en la novela de William Hjortsberg titulada Falling Angel y la música es de Trevor Jones. Un detective privado medio fracasado de la ciudad de Nueva Orleans lo contrata en Nueva York un misterioso personaje llamado Louis Cyphre para que encuentre a un hombre desaparecido. Conforme avanza la investigación y conoce a Epiphany Proudfoot, hija de un sacerdote vudú, se suceden extrañas muertes, que parecen estar relacionadas con la magia negra y el vudú y que implican al detective de una manera cada vez más personal.



También se han realizado cortometrajes como el corto animado francés betty’s blues 

de Rémi Vandenitte en el 2013 y cuya sinopsis es un joven guitarrista prueba suerte en un viejo local de blues en Louisiana. Un cortometraje cuyo argumento mismo es un blues con toques mágicos y melancólicos.

Hay infinidades de películas, series y documentales relacionados con el tema del blues, como la serie de documentales de Scorsese y otros cineastas que han sentido un gran apego por este tipo de música, así como otras muchas películas (generalmente del género de terror) que tratan el tema del vudú y la magia negra, pero en este apartado he querido comentar sólo las películas que mezclan el blues y la magia negra. Espero que os haya gustado, en la próxima entrada comentaré un poco por encima como esta mezcla de magia y blues se ha reflejado en el mundo del cómic.

sábado, 18 de julio de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (9ª parte)


Robert Johnson


Las almas que se llevó el blues

Satán ama las ilusiones y se alimenta de ellas y ¿quién más que los hombres anhelan aquello que no tienen? Las referencias a las prácticas de hoodoo en las canciones de blues son innumerables como ya hemos visto.
Es muy conocida la historia que se cuenta sobre Robert Johnson de cómo se encontró en un cruce de caminos con el diablo y le cambió su alma por una master class de lujo, pero quién realmente acudió al cruce de caminos fue Tommy Johnson y no Robert. Robert Johnson nunca, en canción alguna hizo referencia a que fuese él quien realizó tal hazaña. Ni siquiera en su canción Crossroads. Sin embargo las referencias de Robert al hoodoo son constantes en sus canciones. En “Me and The Devil Blues”, Robert Johnson pide ser enterrado al lado de la autopista para poder coger el autobús hacia Greyhound y poder viajar. Es conocido el hecho de que Robert tiene tres tumbas, dicen que no es un hecho casual, sino para que el diablo no sepa en cuál de ellas está y así no poder llevarse su alma.
La leyenda de Robert Johnson y su supuesto pacto con el diablo nace cuando en sus inicios musicales Robert era un músico mediocre del cual todos se burlaban. Por una serie de desgracias personales, la pérdida de su mujer y su bebé, Robert se refugió en el blues y desapareció de la ciudad.
Robert Johnson

Cuando regresó poco tiempo después observaron con asombro que aquél músico mediocre se había convertido en un virtuoso en un espacio muy breve de tiempo, ganándose la admiración de los grandes músicos de aquella época. La única explicación que tuvieron para aquel cambio tan radical en su forma de ejecución en tan poco tiempo era el pacto con el diablo. Este pacto se piensa que se realizó en el cruce de la autopista 61 con la 49 en Clarksdale (Mississippi). El público afirmaba que tenía algo mágico que cautivaba, hacía sonar su guitarra como si fueran dos, su voz podía cambiar de formas, sus ojos miraban fijo como poseídos y era incapaz de quedarse en un solo lugar. Cuando grababa tocaba de cara a la pared, según los directivos del estudio era para que no le vieran los ojos poseídos al cantar, aunque seguro que era para conseguir una acústica mejor. Decían que podía tocar nota por nota la música que había oído el día anterior en la radio aunque no le prestara atención. Murió envenenado de estricnina que supuestamente le había puesto un marido celoso en una botella de whisky abierta en el local donde tocaba. Un músico amigo dijo que no bebiera jamás de una botella abierta pero Robert se negó advirtiendo que nadie le decía de donde tenía que beber. En mitad de la actuación se levantó y huyó del lugar entre convulsiones. Tres días estuvo agonizando hasta que finalmente murió.
Tommy Johnson

Tommy Johnson (1896-1956) fue una de las figuras más importantes del Delta Blues. También fue uno de los primeros bluesman en grabar. Aunque compartía el mismo apellido que Robert Johnson, no eran familia. Tenía una habilidad asombrosa tocando la guitarra, también tenía una voz con una capacidad asombrosa para pasar de un registro grave a un tono en falsete fantasmagórico, tenía fama de mujeriego y de haber pactado con el diablo. Tommy Johnson abandonó el hogar a los dieciséis años junto a una mujer que le doblaba la edad; durante dos años recorrió parte del Mississippi entando en contacto con otros bluesman, entre ellos con Charlie Patton; cuando regresó a su hogar, su técnica a la guitarra era tan notable que le contó a su hermano LeDell, y a quien quisiera oírla, la historia con el pacto al diablo, así lo relataba él mismo:
“Si quieres aprender a tocar cualquier cosa (…) dirígete a un cruce de caminos. Asegúrate de estar allí un poco antes de medianoche. Comienza a tocar una canción (…) Un gran hombre negro andará hacia allí y cogerá tu guitarra y la afinará. Tocará una canción y te la devolverá. Así es como aprendí a tocar cualquier cosa que quiero tocar.”

Durante los siguientes años tocó en distintas localidades junto a músicos de la talla de Charlie Patton, Willie Brown, Charlie McCoy e Ishmon Bracey entre otros. En 1928 grababa para el sello Victor, de dónde destacan canciones como Pony Blues, Canned Heat Blues entre otras. Su estilo influenció a artistas como a Howlin' Wolf. Tal vez por sus problemas con el alcohol tuvo problemas con el sello Victor y su amigo Charlie Patton le consiguió un contrato en Paramount.
Durante los años 30 participó en los medicine shows (espectáculos itinerantes muy populares en el s. XIX donde se ofrecía entretenimiento variado y en el cual, entre números se intentaba vender tónicos milagrosos a la audiencia) y en los juke joints (eran garitos informales llevados por afro-americanos donde se toca música en directo, se bebe alcohol, se come y antiguamente se apostaba), hasta el día de su muerte. El paso del tiempo, y especialmente, su alcoholismo, deterioraron su salud pasándole factura a la hora de tocar.

El día de Halloween de 1956, Johnson antes de salir para ir a tocar en una fiesta, se despidió de su hermano LeDell con unas palabras premonitorias: “Esta vez voy a hacer un largo viaje y no regresaré”. A la hora de finalizar su actuación, en vez de terminar como de costumbre con Big Road Blues, el bluesman que vendió su alma al diablo, tocó un salmo religioso, para poco después morir de un ataque al corazón. Era la noche de muertos. Extraño epílogo para un músico consciente de sus debilidades que buscó su redención antes de morir.


Screamin' Jay Hawkins

Screamin Jay Hawkins pasa por ser uno de los bluesman más originales de la historia. El apodo de screamin' (gritón) no es casual, sus canciones están llenas de chillidos y terror. Su discografía está llena de temas referidos al voodoo, el demonio y diversos rituales entre el terror y la parodia. 

A diferencia de otros músicos de blues, nunca se tomó a sí mismo demasiado en serio. En sus actuaciones salía en ataúdes en llamas, vestido como un vampiro, rodeado de calaveras (la calavera que portaba solía llevar un cigarro encendido y Hawkins la bautizó como Henry), serpientes velas, inciensos y pirotecnia. Fue un pionero de esa parafernalia durante los años 50, imitado años más tarde por artistas como Arthur Brown, Alice Cooper y Kiss

Según la leyenda fue criado por una india después de ser abandonado por su padre, y ésta le introdujo en el mundo de la magia. Lo cierto es que aprendió a componer música y a tocar el piano siendo niño en el conservatorio de Ohio. A los 14 años abandona sus estudios e ingresa en la armada mintiendo con su edad para luchar en la segunda guerra mundial. En el ejército tocaba el saxo. Cayó en manos enemigas en la isla de Saipán al ser lanzado en paracaídas, siendo rescatado año y medio más tarde. Pese a que Screamin' en un principio quiso dedicarse a la ópera, su carrera fue hacia el blues y la interpretación al piano. También se distinguió en el boxeo, llegando a ganar el campeonato de Pesos Medios de Alaska en 1949.

A él le debemos una de las mejores canciones del s. XX, I Put A Spell On You (Te He Hechizado). El tema de 1956 ha sido versioneado por Nina Simone, The Animals, Creedence Clearwater Revival, The Who, Manfred Man, Bryan Ferry, Them... etc.

En su última etapa, participó en películas como Mistery Train (1989) de Jim Jarmusch y Perdita Durango (1997) de Álex de la Iglesia. Screamin' pasó sus últimos años en París ya que decía odiar EEUU por el hecho de ser negro y por el trato que se daba a su gente en su país de origen. Tras su muerte, y a raíz de la noticia de que su cuantiosa fortuna se debía distribuir entre los muchos hijos desconocidos del cantante, le aparecieron muchos herederos en lugares tan dispares como Mexico, Finlandia, Inglaterra, Yugoslavia, Australia y Corea. La cifra ronda 100 hijos ilegítimos.

En unas declaraciones confesó que odiaba todas aquellas representaciones que hacía en el escenario ya que opinaba que restaba dignidad a su música y al mundo de donde procedía.


 Screamin' Jay Hawkins interpretando I Put Spell On You (1990)


En la siguiente entrada hablaremos de como el cine también recogió muchas de estas historias llevándolas a la gran pantalla, daremos un repaso a algunas de esas películas y contaremos algunas curiosidades sobre ellas.

domingo, 7 de junio de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (8ª parte)




Crossroads

Los cruces de caminos han sido considerados como un lugar con una especial fuerza mágica por todo tipo de creencias.
El hoodoo man acogió el cruce de caminos como un lugar propicio para llevar a cabo sus rituales. Esto puede deberse a que son lugares que no pertenecen a nadie, no tienen dueño, y están a las afueras de las ciudades, lo que los convierte en sitios discretos, alejados de ojos indiscretos, pero fáciles de encontrar para un hechicero que venga de fuera.
Los crossroads son un excelente lugar para deshacerse de los residuos producidos al hacer un encantamiento. El hechicero después de completar un trabajo se encamina a uno de estos cruces con todos los materiales sobrantes del ritual (velas, incienso, polvos, etc.) y los arroja al suelo en el centro del cruce para dirigirse de vuelta a casa sin girar la cabeza ni mirar atrás. Otras formas de deshacerse de estos residuos mágicos son arrojarlos a una corriente de agua o enterrarlos en una tumba.
Otro acto realizado en un cruce de caminos (el más conocido) es el hechizo de aprendizaje de una habilidad determinada: esperar en un cruce de caminos a que aparezca el diablo para venderle nuestra alma a cambio de adquirir un conocimiento que no teníamos.
Esta interpretación mefistofélica del cruce de caminos no es del todo correcta. Si bien es cierto que se le atribuye el nombre de diablo al personaje que aparece en el cruce de caminos para enseñar una habilidad al invocador, no se trata del demonio cristiano, sino de una variación de los espíritus africanos de los cruces de caminos, (lo vimos en la mitología yoruba) como Legua o Pomba Gira. Otros nombres con los que el hoodoo nombra a este personaje que se aparece en los crossroads son The Rider o Big Black Man, que hace referencia al color de las ropas del espíritu.

En el siguiente capítulo adentraremos más profundamente en los hombres que buscaron su cruce de caminos y como explican ellos mismos sus tratos con el demonio para alcanzar el éxito.

Crossroads, Robert Johnson.

domingo, 31 de mayo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (7ª parte)





Hechizos


Hasta ahora hemos visto como se han usado expresiones del hoodoo en las canciones, sus amuletos y algunos de sus hechiceros; en esta entrada hablaremos sobre algunos de los hechizos más usados por el hoodoo y como lo reflejan algunas canciones.

En la canción “Hellhound On My Trail” (1936), Robert Johnson atribuye su errante vida al hecho de que una mujer lo alejó de su familia debido a que echó unos polvos alrededor de su puerta. Aunque no es un caso literal, si es sabido que el músico nunca se estableció en un sitio fijo. El hechizo descrito es el hot foot powder, que aparte de realizarse con polvo se puede llevar a cabo también con aceite incienso o jabón. Este hechizo se utiliza para expulsar gente no deseada de su hogar (vecinos indeseables o ex amantes) o para impedir el regreso de alguien que ya se fue. Su composición es muy sencilla: pimienta roja, sal, sulfuro y aceite de pimienta negra. La forma tradicional de utilizar este encantamiento es colocando el mejunje en la puerta de la casa de la persona en cuestión. 



El goofer dust o gopher dust es un encantamiento de los más peligrosos, capaz de causar graves lesiones, incluso la muerte de la víctima (se empiezan a hinchar los pies y se extiende una especie de gangrena al resto del cuerpo). La receta básica de este hechizo consiste en una mezcla de sulfuro, sal y tierra de tumba. También se pueden añadir piel y huesos de serpiente, pimienta, polvo de huesos e insectos. Sin duda el ingrediente más llamativo es la tierra de tumba; influye tanto el dueño de la tumba, la forma de su muerte, la parte de la tumba de donde se obtenga la tierra, la posición de la tumba en el cementerio y la del recolector respecto a la tumba.
La tierra de tumba también se puede utilizar por si sola para realizar encantamientos amorosos, de protección o para hacer daño.
La forma de encantar a la persona con el goofer dust es espolvoreando la mezcla por un lugar por el que esa persona vaya a pasar, por ejemplo, alrededor de su casa y siendo más osados, alrededor de su cama.
El goofer dust corresponde a la categoría de magia foot-track. Dentro de esta categoría se incluyen todos los conjuros cuyo veneno entra por sus pies, de forma directa mediante polvo, raíces, piedras u otros objetos situados en el suelo que pisa la víctima o maldiciendo los zapatos, las uñas o los propios pies del hechizado.
Robert Johnson en una canción habla de unas piedras dispuestas de una manera determinada, es lo que se llama crossing, otro tipo de magia foot-track y que consiste en dibujar una x en el suelo. Esta cruz se puede dibujar con un palo, con talco, cal o cualquiera de los polvos descritos anteriormente. También se puede realizar el dibujo colocando distintos objetos semienterrados en las puntas y en el centro de la x como piedras, botellas, monedas, objetos personales de la persona a la que se dirige la magia, montones de incienso, sal, bluestone, etc.. A esta última modalidad se refería Robert Johnson en su canción “Stones in My Passway” (1936).
 “Encuentro piedras en la vía y creo que caminaré hasta la noche… mis enemigos me traicionaron y tengo la certeza de que ellos pusieron piedras en mi camino”.
Para que esta magia resulte efectiva, la víctima tiene que caminar sobre el quincunx. Una vez  que lo ha hecho el veneno entra por sus pies y asciende, produciéndole mala suerte y enfermedades incurables para la medicina.




domingo, 17 de mayo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (6ª parte)


Hoochie Coochie Man

Cuando Willie Dixon compuso “Hoochie Coochie Man” metió todos los elementos y todas las referencias necesarias para hacer un buen conjuro de Hoodoo. En la segunda estrofa la canción dice:
I got a black cat bone,
I got a mojo too, 
I got the Johnny Concheroo,
I'm gonne mess with you,

  
Tengo un hueso de gato negro,
tengo una bolsita mojo también,
tengo una raíz de Juan el Conquistador,


 En la canción hace mención de la bolsita de mojo de la que ya hemos hablado, también dice que tiene una raíz de Juan el Conquistador y un hueso de gato negro, el “black cat bone”.

Para conseguir un black cat bone efectivo (y esta es la parte más dura), hay que coger un gato negro vivo e introducirlo a medianoche en una olla con agua hirviendo. Cuando toda la carne del gato se haya desprendido de sus huesos, escogeremos nuestro black cat bone. Según la región o el hoodoo man que realice la operación, este hueso mágico se elegirá de una manera u otra: en unos sitios se coge el hueso que quede por encima de los demás al retirar el agua del caldo, en otras zonas se coge el hueso que flote e indique el norte con su extremo más estrecho; entre otros poderes el black cat bone dicen que proporciona la invisibilidad. ¿Como se consigue semejante poder de invisibilidad? Según dicen es coger hueso por hueso e introducirlos uno a uno en la boca hasta que el hechicero diga que ya no nos ve, ése será el hueso mágico que nos proporciona la invisibilidad. El hueso elegido lo guardamos en una bolsa mojo y lo empapamos de aceite Van Van, un aceite mágico compuesto de grasa, incienso, polvos mágicos y jabón (este último destinado a lavar la presencia de espíritus malignos). Del agua con grasa del gato hervido que sobra se hacen unos aceites que pueden servir para otros amuletos o como combustible para lámparas de aceite.
Otro autor que habló del hueso de gato negro fue James Kokomo Arnold en su canción “Old Black Cat Blues (Jinx Blues)” 1935.




La última estrofa cantada del “Hoochie Coochie Man” nos dice:
On the seventh hour,
On the seven day,
On the seven month
the seven doctors say: "He was born for good luck
and that you'll see".
I've got seven hundred dollars,
don't you mess with me,

A la hora séptima,
del séptimo día,
del séptimo mes,
los siete doctores dijeron: "Ha nacido con buena suerte,
ya lo verás".
Tengo setecientos dólares,
¿no quieres liarte conmigo?

En muchas culturas el siete es un número cabalístico, tanto así que se vendía un paquete para atraer la suerte, conocido como “Lucky 7”, que tenía un dado y siete velas. Estas imágenes derivan de un juego de dados en el que se ganaba al sacar el siete, por eso este número es símbolo de suerte para los jugadores. Pero, ¿por qué es tan importante? La semana tiene siete días, las artes y las ciencias son siete, los pitagóricos decían que era el número perfecto porque era la suma de 3 y 4 (el triángulo y el cuadrado, las figuras perfectas). También tenemos los siete mares, los siete pecados capitales, etc.
Se dice también que el séptimo hijo del séptimo hijo nace con ciertos dones. Además del Hoochie Coochie Man, Willie Dixon maneja este concepto en “The Seventh Son” (El Séptimo hijo) cuya letra dice: “Todo el mundo habla del séptimo hijo, pero en todo el mundo sólo hay uno y ese soy yo. Puedo leer el futuro antes de que se convierta en pasado, puedo hacer cosas para que su corazón se sienta bien, puedo mirar al cielo y predecir la lluvia, le digo cuando un hombre tiene otra mujer...”
El primer verso del Hoochie Coochie Man hace referencia a una bruja:
The gypsy woman told my mother
before I was born
"You got a boy child's comin',
He's gonna be a son of a gun,
He gonna make pretty women's
jump and shout".

La gitana se lo dijo a mi madre
antes de que yo naciera:
"Vas a tener un niño,
va a ser un hijo de su madre,
va a hacer saltar y gritar
a las mujeres hermosas
.


Parece ser que quienes sabían de la buena y de la mala suerte eran las gitanas. En los años 20 y 30 el blues rural habló mucho acerca de gitanas negras, en una de las cuales seguramente se inspiró Muddy Waters para su tema “Gypsy Woman”. La letra dice: “La gitana me dijo que tú traerías mala suerte. Ahora la pasas bien pero dentro de poco habrá problemas… fui donde la gitana para que leyera mi fortuna y me dijo que fuera a casa y mirara por la cerradura… hice como me dijo y vi otro hombre acostado en mi cama”.

Todas estas referencias de una canción como es Hoochie Coochie Man que fue escrita en los años 50 y en una ciudad como Chicago, nos da un claro ejemplo de cómo la cultura Hoodoo estaba arraigada en la mentalidad de aquellos hombres del Delta.
Gypsy woman, Muddy Waters

sábado, 9 de mayo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (5ª parte)




Amuletos

Tal vez lo que más se conozca del Hoodoo y sus oscuras artes, en especial para los iniciados al blues y a la cultura sureña de los Estados Unidos, son los amuletos. Los amuletos pueden ser utilizados para diversas cosas, como para llamar a la buena suerte, para conseguir riquezas, para protegerse del mal de ojo, para provocar el mal a otra persona, para no enfermar, para tener vigor sexual, etc. Para los aficionados al blues que escuchan las viejas canciones, el más conocido de todos los amuletos es sin duda el mojo, también conocido por mojo hand o mojo bag. No existe una traducción para la palabra mojo. Hay teorías que dicen que es una deformación de la palabra “magic” y otros sostienen que la palabra viene de un término del oeste de África: mojuba, cuyo significado es una oración o plegaria que se lleva a todos lados. También los hay que afirman que la palabra mojo hace referencia al acto sexual o al órgano sexual masculino (teoría que comentan que formuló Jim Morrison, cantante de los Doors, tras escuchar “I Got My Mojo Working”), aunque también hay alusiones a mujeres con su propio mojo, como en la canción de Robert Johnson, Little Queen Of Spades (1937).


 Everybody say she got a mojo now, 
she's been usin' that stuff 
Mmm mmm mmm, 'verybody says she got a mojo 
 'cause she been usin' that stuff 
But she got a way trimmin' down hoo, 
fair brown, and I mean it's most too tough 

Lo que está claro es que el mojo no sería otra cosa que un amuleto con poderes mágicos. El mojo recibe múltiples nombres, dependiendo de la región y la época: mojo bag, mojo hand, conjure hand, lucky hand, root bag, toby, etc.
En la canción de Robert Johnson Come On In My Kitchen (1936) habla del "Nation Sack". El "nation sack" parece ser que es 0tro nombre empleado para designar el mojo y que se emplearía en Memphis; se trataría de una bolsa de conjuro que sólo llevaban las mujeres y que era usada para dominar a los hombres a partir de hechizos.

Muddy Waters, Got My Mojo Workin'
El mojo hand o mojo bag, o cualquiera de los nombres que puedan haber empleado, designan a una bolsa que sería donde se guarda el mojo, compuesto por una mezcla de ingredientes: azúcar, lodestone (magnetita en roca y en polvo; el lodestone es uno de los dos minerales que se encuentran naturalmente magnetizado; la otra, pirrotita, es sólo débilmente magnético. La magnetita es negra o marrón-negra, con un brillo metálico, es por su propiedad magnética por lo que es tan deseada por los doctores hoodoos, pues consideran que sus propiedades magnéticas pueden atraer a la buena suerte y los buenos espíritus), bluestone (sulfato de cobre que es un mineral de color azul intenso), herraduras de caballo, huesos de distinto tipo (de gato, de ratón, de murciélago, de serpiente, de ser humano…), uñas, calaveras de plástico o metal, hierbas y unas raíces, entre ellas una muy especial, la llamada John the Conqueror. Esta raíz bulbosa recibe su nombre de un rey africano que luchó contra los esclavistas norteamericanos y es la más apreciada en la magia hoodoo. Willie Dixon le cantó a esta raíz en 1964, “My John the Conqueror o también conocida como Rub my root”.

La raíz de Juan el Conquistador

Juan el Conquistador. también conocido como High John the Conqueror, John The Conquer y muchas otras variantes populares, es un héroe popular del folclore afro-americano. Juan el Conquistador era un príncipe africano que fue vendido como esclavo en las Américas. A pesar de su esclavitud, su espíritu nunca se rompió y el sobrevivió en el folclore como una especie de figura embaucadora debido a los trucos que empleó para evadirse de sus amos.

Su figura está asociada con la raíz que lleva su nombre y a la que le atribuyen poderes mágicos, especialmente en la tradición hoodoo. Según escribieron una vez sobre su figura:


"...como el rey Arturo de Inglaterra, que ha servido a su pueblo. Y, al igual que el rey Arturo, que no está muerto. Él espera volver cuando su pueblo lo llamara de nuevo... John The Conquer regresó a África, pero dejó su poder aquí, y puso su morada estadounidense en la raíz de una determinada planta. Sólo los que poseen esa raíz pueden convocarlo en cualquier momento."

La raíz del conquistador se utiliza para atraer, conquistar y fascinar (hombre y mujeres), esta raíz usada en combinación con otros ingredientes para el mismo fin. También esta raíz es preparada con fines de ayuda comercial, colocando junto con la raíz, monedas, piedra de imágenes y otros ingredientes que se ajusten a los deseos y aspiraciones de la persona que lo va a usar. Se usa para salir victorioso en una situación judicial y para los jugadores. La raíz también se coloca en los perfumes para reforzar su poder.

La raíz de Juan el Conquistador tiene un agradable olor a tierra, pero es también un fuerte laxante, de hecho también se la conoce como purga Ipomoea. En el folclore popular ya hemos visto que no se utiliza para este fin. Es probable que la raíz adquirió su reputación mágica sexual porque, cuando se seca, se asemeja a los testículos de un hombre de piel oscura. Debido a esto, cuando se emplea como un amuleto, es importante que la raíz sea utilizada entera y sin mancha.

Masticar la raíz como si fuese tabaco de mascar, dicen que endulza el aliento y calma el estómago. También se dice que si escupes el jugo de mascar de esta raíz en el suelo de una sala de audiencias es posible que ganes el caso. Cuando se mastica la raíz en el sur profundo recibe el nombre de "Low John"

Volviendo al mojo, todos los ingredientes de los que hemos hablado (huesos, piedras, raíces, etc.) se mezclan en las cantidades adecuadas, se rocían de unos aceites mágicos especiales y se guardan en una bolsa de franela, que dependiendo del tipo de hechizo era de un color u otro (rojo, azul, verde, etc.).
Los mojos eran individuales e intransferibles y si se iba a utilizar para un conjuro que afectase a una persona, esta debía llevar el mojo siempre consigo, preferiblemente cerca de la piel y nunca ser tocada por otra persona. El mojo también podía proteger o purificar un lugar, por lo que en este caso la bolsita debía ser colocada cerca de la puerta, escondida para no ser vista por extraños.
Los hechiceros también se ayudan del famoso muñeco vudú el cual puede estar hecho de cuerda de cáñamo, hilo de nylon o de bordar, cera, tela, fieltro o cuero, dependiendo si el muñeco a realizar es para hacer mal a una persona o para defenderse. En su interior ha de llevar algún objeto de la persona a la que representa el muñeco y si esa persona tiene un rasgo representativo como una cicatriz o lunar ha de llevarlo también el muñeco. Para que el muñeco sea efectivo el hechicero tiene que armarlo con una serie de rituales y si es para hacerle el mal clavar a unas horas determinadas unos alfileres en las zonas que se desea dañar y no retirarlos. También se pueden quemar o enterrar dependiendo del daño que se le quiera infringir a la persona o para la aplicación para la que ha sido creado el muñeco.

Cuando el hechicero quiere armar el muñeco suele usar velas que han de tener el mismo color que el alfiler que se va a emplear. Cada color suele utilizarse para una determinado causa, ya sea para el amor, el poder, el dinero, cada cosa que se desea se le asigna un color. También el hechicero suele echar sobre el muñeco el humo de un cigarro en pequeñas y repetidas exhalaciones, dependiendo del hechizo que se quiera emplear. Cuando se le clavan los alfileres al muñeco se hace sobre las zonas que se quieran dañar o ayudar. El corazón puede ser deseo, el estómago intuición y la cabeza conocimiento. Los hechiceros usan y se dirigen al muñeco vudú como si fuese una persona, también dicen que el muñeco absorbe la energía de las personas, por ello pueden resultar peligrosos, sobre todo para aquellos que creen ciegamente en las artes mágicas del hoodoo.

En la próxima entrada de este blog comentaremos que otro elementos usaban los hechiceros para sus prácticas de magia hoodoo y como estas artes se han reflejado en las canciones de blues.

Willie Dixon, Rub My Root

domingo, 19 de abril de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (4ª parte)





Hoodoo Blues

A principios del siglo XIX llegaron muchos inmigrantes de Haití a Louisiana huyendo de la revolución, que instigaron los houngan (hechiceros o sacerdotes vudú) y que culminó con la abolición de la esclavitud y la fundación de la República de Haití en 1804. Estos inmigrantes llevaban consigo su religión que era el Voodoo. Es así como en esta zona se mezclan el Voodoo, las religiones cristianas, las creencias de los nativos americanos y las religiones de otros esclavos afroamericanos, dando luz al Hoodoo. No hay que confundir el Hoodoo con el Voodoo, el Voodoo es una religión y el Hoodoo no es una religión sino un conjunto de ritos orientados a llamar a la buena suerte (o a la mala). Los mismos habitantes blancos de esas zonas dan equivocadamente el nombre del vudú a las dos prácticas. Otra de las diferencias del Voodoo es que tiene jerarquías para realizar sus ceremonias, en cambio el Hoodoo no tiene esas jerarquías, cualquiera que tenga un poco de conocimiento de sus ritos los puede realizar y de ahí dicen que deriva su peligro, el hoodoo exige todo de sus acólitos, sus ritos no pueden realizarse sin una entrega absoluta. Este conjunto de ritos y creencia mágicas fue transmitido de forma oral por las gentes negras del sureste americano y llegó a su máxima expresión en la última década del siglo XIX, y su práctica se extendió hasta la II Guerra Mundial, haciéndose un hueco entre la sociedad blanca.
Como curiosidad, hay ciertos autores que aseguran que la palabra hoodoo proviene del castellano, más concretamente de la palabra judío. El origen podría estar en la denominación como judío de todo aquel que no fuese cristiano, costumbre muy arraigada entre los hispanohablantes de los Estados Unidos. Otros autores aseguran que la palabra deriva del gaélico, una expresión que significa fantasma oscuro o entidad maligna y que los marinos escoceses e irlandeses usaban para designar a los barcos fantasmas que navegaban a la deriva sin tripulación o a las extrañas formaciones geológicas de piedra en la que veían la representación de demonios.


Cañón Bryce en Utah, Estados Unidos.

El hoodoo se considera como un conjuro o encantamiento, aunque también se refiere al encantador e incluso a la persona que ha sido encantada. Para ello intenta acceder a las fuerzas primarias de la Naturaleza claramente sobrenaturales y volcarlas en beneficio de quien realiza sus ritos y ceremonias. Normalmente el objetivo del hoodoo es conseguir favores sexuales de una persona, como cantaba John Lee "Sonny Boy" Williamson en 1946 en la canción Hoodoo Hoodoo, pero también buscan fortuna, venganza, poder o salud.




HOODOO HOODOO 

by John Lee "Sonny Boy" Williamson 



Lord, I wonder what's the matter this time,

            it seems like everything has changed

It seems like this woman that I've been lovin' 

            have found some other man
I hold up my hand,
            I'm just trying to get my baby to understand
See, my baby don't love me no more, 
            all because somebody hoodoo'd the hoodoo man

One night I'm goin' down into Louisiana
            and buy me another mojo hand
All because I got to break up my baby 
            from lovin this other man
I hold up my hand,
            I'm just trying to make my baby to understand
Aw, my baby don't love me no more,
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man

I use to have a way with women,
            make plenty of money, and everything
But my woman don't love me no more,
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man
Now I just hold up my hand, 
            I'm just trying to get my baby to understand
Aw, my baby don't love me no more,
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man

Well now, goodbye, baby,
            someday I will see you soon
I got something to tell you, baby, 
            somebody else can have your room
And I just hold up my hand,
            I'm just trying to get my baby to understand
Well, my baby don't love me no more, 
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man


En la canción podemos ver como el protagonista se lamenta porque la mujer que ama ha conocido a otro hombre. Parece ser que alguien ha utilizado un conjuro hoodoo más potente que el que él mismo usaba. En la siguiente estrofa cuenta como una noche fue a Louisiana para hacerse con otra "mojo hand" para poder contrarrestar la magia del otro hombre y recuperar a la mujer que ama.


Hoodoo Woman


El hoodoo lo realizan tanto hombres como mujeres. La cantidad de mujeres hoodoo era muy superior al de hombres aunque estos eran temidos por su poder, las penurias del corazón eran atribuidas a las hoodoo ladies que hechizaban a sus hombres y les impedían actuar con racionalidad. Hay muchas referencias de ello en canciones como la que cantaba Arthur “Big Boy” Cudrup en 1947 titulada “Hoodoo Lady Blues” o en 1936 Memphis Minnie cantaba “Hoodoo Lady” y un año después Johnnie TempleHoodoo Women”.




HOODOO WOMEN 

Johnnie Temple 



Well, I went out on the mountain, 
        looked over in Jerusalem 
Well, I went out on the mountain, 
        looked over in Jerusalem 
Well, I'd see them hoodoo women, hooo, Lord, 
        makin' up their lowdown plan 

Well, I'm going to Newport, 
        just to see Aunt Caroline Dye 
Well, I'm going to Newport, 
        just to see Aunt Caroline Dye 
She's a fortune teller, hooo, Lord, 
        she sure don't tell no lie 

And she told my fortune, 
        as I walked through her door 
And she told my fortune, 
        as I walked through her door 
Said, "I'm sorry for you, buddy, hooo, Lord, 
        the woman don't want you no more" 

Yes, I turned around, 
        said, "I believe I'll go downtown" 
Yes, I turned around, 
        said, "I believe I'll go downtown 
"To Chicago River, hooo, Lord, 
        and jump overboard and drown" 

The hoodoo said, "Son, 
        please, don't act no clown" 
The hoodoo said, "Son, 
        please, don't act no clown, 
"Because it's a many more women, hooo, Lord, 
        layin' around in this no-good town" 

The hoodoo is all right, 
        in they lowdown plan 
The hoodoo is all right, 
        in they lowdown plan 
But they will take your woman, hooo, Lord, 
        and put her with another man.

En esta canción se habla de la Tía Caroline Dye, una de las más conocidas "hoodoo woman" de los siglos XIX y XX. Esta mujer vivió en Newport, Arkansas y se dice que vivió 108 años (1810-1918), aunque hay testigos que aseguran que en 1944 esta mujer realizaba sanaciones a gentes del lugar. Lo más seguro que alguna otra "hoodoo woman" tomara el nombre de Caroline Dye original para ejercer la profesión. Esta práctica de tomar el nombre de otra persona era muy habitual en la época, tanto entre hechiceros hoodoo como entre músicos, tanto para beneficiarse de la fama del músico al que se suplanta como para esquivar amantes, maridos celosos, acreedores o a la justicia.


Aunt Caroline Dye
La Tía Caroline, además de fabricar todo tipo de artilugios hoodoo, leía la fortuna, echaba y rompía maldiciones y era una excelente espiritista que estaba en contacto con los espíritus del otro mundo. Era visitada en procesión por hombres y mujeres, blancos y negros de toda la rivera del Mississippi, tal y como lo describe la siguiente canción: Aunt Caroline Dyer Blues de la Memphis Jug Band en 1930




Aunt Caroline Dyer Blues

(Will Shade, guitar and vocals; Ben Ramey, kazoo; 

Charlie Burse, guitar [and spoken interjections], Hambone Lewis, jug)



I'm going to Newport News 
        just to see Aunt Caroline Dye 
I'm going to Newport News 
        just to see Aunt Caroline Dye 
                [What you gon' ask her, boy?] 
She's a fortune-telling woman, oh Lord, 
        and she don't tell no lie 
                [I'm gon' to see her myself]


I'm going to Newport News, partner, 
        catch a battleship across the doggone sea 
I'm going to Newport News, 
        catch a battleship across the doggone sea 
Because bad luck and hard work, oh Lord, 
        sure don't agree with me


Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, you don't have to live so rough" 
                [Yes...] 
Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, you don't have to live so rough 
"I'm going to fix you up a mojo, oh Lord, 
        so you can strut your stuff" 
                [Go on and strut yo' stuff!] 
                {fancy guitar duet}


Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, these women don't mean you no good" 
Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, these women don't mean you no good 
                [Yes, i know that] 
Said, "Take my advice 
        and don't monkey with none in your neighbourhood"

I am leaving in the morning, 

        I don't want no one to accuse me 

Yes, I am leaving in the morning, 

        I don't want no one to accuse me 
                [Lordy] 
I'm going back to Newport News 
        and do what Aunt Caroline Dye told me to



Hoodoo Doctor



Hoodoo doctor es el nombre que recibe el individuo que prepara a partir de polvo, hierbas, raíces y minerales hechizos hoodoo. Otros nombres que recibe son doctor root, doctor worker, two headed o twofaced man, en relación con lo oculto de sus quehaceres, de su doble vida. El hechicero hoodoo conoce los secretos escondidos en las piedras y las plantas, herencia directa de sus ancestros africanos, y fuertemente influenciado por los herboristas y alquimistas europeos e indios nativos americanos, utilizan su magia también para predecir el fututo, fabricar amuletos e incluso para provocar la muerte a una persona. Pero el hecho de conocer todo lo necesario acerca de los hechizos no hace a una persona invulnerable, tenemos el caso de “Hoodoo Man Blues” de Junior Wells, en el que un hombre que conoce todos los trucos habidos y por haber para embrujar, termina siendo víctima de una bruja. Otras canciones que hacen mención al hoodoo doctor son: Hoodoo Snake Doctor Blues de Johnny Shines en 1970, Hand Reader de Jazz Gillum en 1947, Root Doctor Blues de Doctor (Peter) Clayton en 1946.




Hoodoo man blues Junior Wells


Os recomiendo escuchar las canciones que arriba se mencionan, se pueden encontrar todas ellas en youtube y sus letras si lo queréis en la página web de luckymojo.

En la próxima entrada de este blog hablaremos sobre los amuletos más usados en estas artes.

Nota: Mucha información se ha extraído del artículo de Héctor Martínez titulado Mojo Blues y de la página web Luckymojo, hoodoo en la teoría y práctica de Catherine Yronwode.