domingo, 31 de mayo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (7ª parte)





Hechizos


Hasta ahora hemos visto como se han usado expresiones del hoodoo en las canciones, sus amuletos y algunos de sus hechiceros; en esta entrada hablaremos sobre algunos de los hechizos más usados por el hoodoo y como lo reflejan algunas canciones.

En la canción “Hellhound On My Trail” (1936), Robert Johnson atribuye su errante vida al hecho de que una mujer lo alejó de su familia debido a que echó unos polvos alrededor de su puerta. Aunque no es un caso literal, si es sabido que el músico nunca se estableció en un sitio fijo. El hechizo descrito es el hot foot powder, que aparte de realizarse con polvo se puede llevar a cabo también con aceite incienso o jabón. Este hechizo se utiliza para expulsar gente no deseada de su hogar (vecinos indeseables o ex amantes) o para impedir el regreso de alguien que ya se fue. Su composición es muy sencilla: pimienta roja, sal, sulfuro y aceite de pimienta negra. La forma tradicional de utilizar este encantamiento es colocando el mejunje en la puerta de la casa de la persona en cuestión. 



El goofer dust o gopher dust es un encantamiento de los más peligrosos, capaz de causar graves lesiones, incluso la muerte de la víctima (se empiezan a hinchar los pies y se extiende una especie de gangrena al resto del cuerpo). La receta básica de este hechizo consiste en una mezcla de sulfuro, sal y tierra de tumba. También se pueden añadir piel y huesos de serpiente, pimienta, polvo de huesos e insectos. Sin duda el ingrediente más llamativo es la tierra de tumba; influye tanto el dueño de la tumba, la forma de su muerte, la parte de la tumba de donde se obtenga la tierra, la posición de la tumba en el cementerio y la del recolector respecto a la tumba.
La tierra de tumba también se puede utilizar por si sola para realizar encantamientos amorosos, de protección o para hacer daño.
La forma de encantar a la persona con el goofer dust es espolvoreando la mezcla por un lugar por el que esa persona vaya a pasar, por ejemplo, alrededor de su casa y siendo más osados, alrededor de su cama.
El goofer dust corresponde a la categoría de magia foot-track. Dentro de esta categoría se incluyen todos los conjuros cuyo veneno entra por sus pies, de forma directa mediante polvo, raíces, piedras u otros objetos situados en el suelo que pisa la víctima o maldiciendo los zapatos, las uñas o los propios pies del hechizado.
Robert Johnson en una canción habla de unas piedras dispuestas de una manera determinada, es lo que se llama crossing, otro tipo de magia foot-track y que consiste en dibujar una x en el suelo. Esta cruz se puede dibujar con un palo, con talco, cal o cualquiera de los polvos descritos anteriormente. También se puede realizar el dibujo colocando distintos objetos semienterrados en las puntas y en el centro de la x como piedras, botellas, monedas, objetos personales de la persona a la que se dirige la magia, montones de incienso, sal, bluestone, etc.. A esta última modalidad se refería Robert Johnson en su canción “Stones in My Passway” (1936).
 “Encuentro piedras en la vía y creo que caminaré hasta la noche… mis enemigos me traicionaron y tengo la certeza de que ellos pusieron piedras en mi camino”.
Para que esta magia resulte efectiva, la víctima tiene que caminar sobre el quincunx. Una vez  que lo ha hecho el veneno entra por sus pies y asciende, produciéndole mala suerte y enfermedades incurables para la medicina.




domingo, 17 de mayo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (6ª parte)


Hoochie Coochie Man

Cuando Willie Dixon compuso “Hoochie Coochie Man” metió todos los elementos y todas las referencias necesarias para hacer un buen conjuro de Hoodoo. En la segunda estrofa la canción dice:
I got a black cat bone,
I got a mojo too, 
I got the Johnny Concheroo,
I'm gonne mess with you,

  
Tengo un hueso de gato negro,
tengo una bolsita mojo también,
tengo una raíz de Juan el Conquistador,


 En la canción hace mención de la bolsita de mojo de la que ya hemos hablado, también dice que tiene una raíz de Juan el Conquistador y un hueso de gato negro, el “black cat bone”.

Para conseguir un black cat bone efectivo (y esta es la parte más dura), hay que coger un gato negro vivo e introducirlo a medianoche en una olla con agua hirviendo. Cuando toda la carne del gato se haya desprendido de sus huesos, escogeremos nuestro black cat bone. Según la región o el hoodoo man que realice la operación, este hueso mágico se elegirá de una manera u otra: en unos sitios se coge el hueso que quede por encima de los demás al retirar el agua del caldo, en otras zonas se coge el hueso que flote e indique el norte con su extremo más estrecho; entre otros poderes el black cat bone dicen que proporciona la invisibilidad. ¿Como se consigue semejante poder de invisibilidad? Según dicen es coger hueso por hueso e introducirlos uno a uno en la boca hasta que el hechicero diga que ya no nos ve, ése será el hueso mágico que nos proporciona la invisibilidad. El hueso elegido lo guardamos en una bolsa mojo y lo empapamos de aceite Van Van, un aceite mágico compuesto de grasa, incienso, polvos mágicos y jabón (este último destinado a lavar la presencia de espíritus malignos). Del agua con grasa del gato hervido que sobra se hacen unos aceites que pueden servir para otros amuletos o como combustible para lámparas de aceite.
Otro autor que habló del hueso de gato negro fue James Kokomo Arnold en su canción “Old Black Cat Blues (Jinx Blues)” 1935.




La última estrofa cantada del “Hoochie Coochie Man” nos dice:
On the seventh hour,
On the seven day,
On the seven month
the seven doctors say: "He was born for good luck
and that you'll see".
I've got seven hundred dollars,
don't you mess with me,

A la hora séptima,
del séptimo día,
del séptimo mes,
los siete doctores dijeron: "Ha nacido con buena suerte,
ya lo verás".
Tengo setecientos dólares,
¿no quieres liarte conmigo?

En muchas culturas el siete es un número cabalístico, tanto así que se vendía un paquete para atraer la suerte, conocido como “Lucky 7”, que tenía un dado y siete velas. Estas imágenes derivan de un juego de dados en el que se ganaba al sacar el siete, por eso este número es símbolo de suerte para los jugadores. Pero, ¿por qué es tan importante? La semana tiene siete días, las artes y las ciencias son siete, los pitagóricos decían que era el número perfecto porque era la suma de 3 y 4 (el triángulo y el cuadrado, las figuras perfectas). También tenemos los siete mares, los siete pecados capitales, etc.
Se dice también que el séptimo hijo del séptimo hijo nace con ciertos dones. Además del Hoochie Coochie Man, Willie Dixon maneja este concepto en “The Seventh Son” (El Séptimo hijo) cuya letra dice: “Todo el mundo habla del séptimo hijo, pero en todo el mundo sólo hay uno y ese soy yo. Puedo leer el futuro antes de que se convierta en pasado, puedo hacer cosas para que su corazón se sienta bien, puedo mirar al cielo y predecir la lluvia, le digo cuando un hombre tiene otra mujer...”
El primer verso del Hoochie Coochie Man hace referencia a una bruja:
The gypsy woman told my mother
before I was born
"You got a boy child's comin',
He's gonna be a son of a gun,
He gonna make pretty women's
jump and shout".

La gitana se lo dijo a mi madre
antes de que yo naciera:
"Vas a tener un niño,
va a ser un hijo de su madre,
va a hacer saltar y gritar
a las mujeres hermosas
.


Parece ser que quienes sabían de la buena y de la mala suerte eran las gitanas. En los años 20 y 30 el blues rural habló mucho acerca de gitanas negras, en una de las cuales seguramente se inspiró Muddy Waters para su tema “Gypsy Woman”. La letra dice: “La gitana me dijo que tú traerías mala suerte. Ahora la pasas bien pero dentro de poco habrá problemas… fui donde la gitana para que leyera mi fortuna y me dijo que fuera a casa y mirara por la cerradura… hice como me dijo y vi otro hombre acostado en mi cama”.

Todas estas referencias de una canción como es Hoochie Coochie Man que fue escrita en los años 50 y en una ciudad como Chicago, nos da un claro ejemplo de cómo la cultura Hoodoo estaba arraigada en la mentalidad de aquellos hombres del Delta.
Gypsy woman, Muddy Waters

sábado, 9 de mayo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (5ª parte)




Amuletos

Tal vez lo que más se conozca del Hoodoo y sus oscuras artes, en especial para los iniciados al blues y a la cultura sureña de los Estados Unidos, son los amuletos. Los amuletos pueden ser utilizados para diversas cosas, como para llamar a la buena suerte, para conseguir riquezas, para protegerse del mal de ojo, para provocar el mal a otra persona, para no enfermar, para tener vigor sexual, etc. Para los aficionados al blues que escuchan las viejas canciones, el más conocido de todos los amuletos es sin duda el mojo, también conocido por mojo hand o mojo bag. No existe una traducción para la palabra mojo. Hay teorías que dicen que es una deformación de la palabra “magic” y otros sostienen que la palabra viene de un término del oeste de África: mojuba, cuyo significado es una oración o plegaria que se lleva a todos lados. También los hay que afirman que la palabra mojo hace referencia al acto sexual o al órgano sexual masculino (teoría que comentan que formuló Jim Morrison, cantante de los Doors, tras escuchar “I Got My Mojo Working”), aunque también hay alusiones a mujeres con su propio mojo, como en la canción de Robert Johnson, Little Queen Of Spades (1937).


 Everybody say she got a mojo now, 
she's been usin' that stuff 
Mmm mmm mmm, 'verybody says she got a mojo 
 'cause she been usin' that stuff 
But she got a way trimmin' down hoo, 
fair brown, and I mean it's most too tough 

Lo que está claro es que el mojo no sería otra cosa que un amuleto con poderes mágicos. El mojo recibe múltiples nombres, dependiendo de la región y la época: mojo bag, mojo hand, conjure hand, lucky hand, root bag, toby, etc.
En la canción de Robert Johnson Come On In My Kitchen (1936) habla del "Nation Sack". El "nation sack" parece ser que es 0tro nombre empleado para designar el mojo y que se emplearía en Memphis; se trataría de una bolsa de conjuro que sólo llevaban las mujeres y que era usada para dominar a los hombres a partir de hechizos.

Muddy Waters, Got My Mojo Workin'
El mojo hand o mojo bag, o cualquiera de los nombres que puedan haber empleado, designan a una bolsa que sería donde se guarda el mojo, compuesto por una mezcla de ingredientes: azúcar, lodestone (magnetita en roca y en polvo; el lodestone es uno de los dos minerales que se encuentran naturalmente magnetizado; la otra, pirrotita, es sólo débilmente magnético. La magnetita es negra o marrón-negra, con un brillo metálico, es por su propiedad magnética por lo que es tan deseada por los doctores hoodoos, pues consideran que sus propiedades magnéticas pueden atraer a la buena suerte y los buenos espíritus), bluestone (sulfato de cobre que es un mineral de color azul intenso), herraduras de caballo, huesos de distinto tipo (de gato, de ratón, de murciélago, de serpiente, de ser humano…), uñas, calaveras de plástico o metal, hierbas y unas raíces, entre ellas una muy especial, la llamada John the Conqueror. Esta raíz bulbosa recibe su nombre de un rey africano que luchó contra los esclavistas norteamericanos y es la más apreciada en la magia hoodoo. Willie Dixon le cantó a esta raíz en 1964, “My John the Conqueror o también conocida como Rub my root”.

La raíz de Juan el Conquistador

Juan el Conquistador. también conocido como High John the Conqueror, John The Conquer y muchas otras variantes populares, es un héroe popular del folclore afro-americano. Juan el Conquistador era un príncipe africano que fue vendido como esclavo en las Américas. A pesar de su esclavitud, su espíritu nunca se rompió y el sobrevivió en el folclore como una especie de figura embaucadora debido a los trucos que empleó para evadirse de sus amos.

Su figura está asociada con la raíz que lleva su nombre y a la que le atribuyen poderes mágicos, especialmente en la tradición hoodoo. Según escribieron una vez sobre su figura:


"...como el rey Arturo de Inglaterra, que ha servido a su pueblo. Y, al igual que el rey Arturo, que no está muerto. Él espera volver cuando su pueblo lo llamara de nuevo... John The Conquer regresó a África, pero dejó su poder aquí, y puso su morada estadounidense en la raíz de una determinada planta. Sólo los que poseen esa raíz pueden convocarlo en cualquier momento."

La raíz del conquistador se utiliza para atraer, conquistar y fascinar (hombre y mujeres), esta raíz usada en combinación con otros ingredientes para el mismo fin. También esta raíz es preparada con fines de ayuda comercial, colocando junto con la raíz, monedas, piedra de imágenes y otros ingredientes que se ajusten a los deseos y aspiraciones de la persona que lo va a usar. Se usa para salir victorioso en una situación judicial y para los jugadores. La raíz también se coloca en los perfumes para reforzar su poder.

La raíz de Juan el Conquistador tiene un agradable olor a tierra, pero es también un fuerte laxante, de hecho también se la conoce como purga Ipomoea. En el folclore popular ya hemos visto que no se utiliza para este fin. Es probable que la raíz adquirió su reputación mágica sexual porque, cuando se seca, se asemeja a los testículos de un hombre de piel oscura. Debido a esto, cuando se emplea como un amuleto, es importante que la raíz sea utilizada entera y sin mancha.

Masticar la raíz como si fuese tabaco de mascar, dicen que endulza el aliento y calma el estómago. También se dice que si escupes el jugo de mascar de esta raíz en el suelo de una sala de audiencias es posible que ganes el caso. Cuando se mastica la raíz en el sur profundo recibe el nombre de "Low John"

Volviendo al mojo, todos los ingredientes de los que hemos hablado (huesos, piedras, raíces, etc.) se mezclan en las cantidades adecuadas, se rocían de unos aceites mágicos especiales y se guardan en una bolsa de franela, que dependiendo del tipo de hechizo era de un color u otro (rojo, azul, verde, etc.).
Los mojos eran individuales e intransferibles y si se iba a utilizar para un conjuro que afectase a una persona, esta debía llevar el mojo siempre consigo, preferiblemente cerca de la piel y nunca ser tocada por otra persona. El mojo también podía proteger o purificar un lugar, por lo que en este caso la bolsita debía ser colocada cerca de la puerta, escondida para no ser vista por extraños.
Los hechiceros también se ayudan del famoso muñeco vudú el cual puede estar hecho de cuerda de cáñamo, hilo de nylon o de bordar, cera, tela, fieltro o cuero, dependiendo si el muñeco a realizar es para hacer mal a una persona o para defenderse. En su interior ha de llevar algún objeto de la persona a la que representa el muñeco y si esa persona tiene un rasgo representativo como una cicatriz o lunar ha de llevarlo también el muñeco. Para que el muñeco sea efectivo el hechicero tiene que armarlo con una serie de rituales y si es para hacerle el mal clavar a unas horas determinadas unos alfileres en las zonas que se desea dañar y no retirarlos. También se pueden quemar o enterrar dependiendo del daño que se le quiera infringir a la persona o para la aplicación para la que ha sido creado el muñeco.

Cuando el hechicero quiere armar el muñeco suele usar velas que han de tener el mismo color que el alfiler que se va a emplear. Cada color suele utilizarse para una determinado causa, ya sea para el amor, el poder, el dinero, cada cosa que se desea se le asigna un color. También el hechicero suele echar sobre el muñeco el humo de un cigarro en pequeñas y repetidas exhalaciones, dependiendo del hechizo que se quiera emplear. Cuando se le clavan los alfileres al muñeco se hace sobre las zonas que se quieran dañar o ayudar. El corazón puede ser deseo, el estómago intuición y la cabeza conocimiento. Los hechiceros usan y se dirigen al muñeco vudú como si fuese una persona, también dicen que el muñeco absorbe la energía de las personas, por ello pueden resultar peligrosos, sobre todo para aquellos que creen ciegamente en las artes mágicas del hoodoo.

En la próxima entrada de este blog comentaremos que otro elementos usaban los hechiceros para sus prácticas de magia hoodoo y como estas artes se han reflejado en las canciones de blues.

Willie Dixon, Rub My Root

domingo, 19 de abril de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (4ª parte)





Hoodoo Blues

A principios del siglo XIX llegaron muchos inmigrantes de Haití a Louisiana huyendo de la revolución, que instigaron los houngan (hechiceros o sacerdotes vudú) y que culminó con la abolición de la esclavitud y la fundación de la República de Haití en 1804. Estos inmigrantes llevaban consigo su religión que era el Voodoo. Es así como en esta zona se mezclan el Voodoo, las religiones cristianas, las creencias de los nativos americanos y las religiones de otros esclavos afroamericanos, dando luz al Hoodoo. No hay que confundir el Hoodoo con el Voodoo, el Voodoo es una religión y el Hoodoo no es una religión sino un conjunto de ritos orientados a llamar a la buena suerte (o a la mala). Los mismos habitantes blancos de esas zonas dan equivocadamente el nombre del vudú a las dos prácticas. Otra de las diferencias del Voodoo es que tiene jerarquías para realizar sus ceremonias, en cambio el Hoodoo no tiene esas jerarquías, cualquiera que tenga un poco de conocimiento de sus ritos los puede realizar y de ahí dicen que deriva su peligro, el hoodoo exige todo de sus acólitos, sus ritos no pueden realizarse sin una entrega absoluta. Este conjunto de ritos y creencia mágicas fue transmitido de forma oral por las gentes negras del sureste americano y llegó a su máxima expresión en la última década del siglo XIX, y su práctica se extendió hasta la II Guerra Mundial, haciéndose un hueco entre la sociedad blanca.
Como curiosidad, hay ciertos autores que aseguran que la palabra hoodoo proviene del castellano, más concretamente de la palabra judío. El origen podría estar en la denominación como judío de todo aquel que no fuese cristiano, costumbre muy arraigada entre los hispanohablantes de los Estados Unidos. Otros autores aseguran que la palabra deriva del gaélico, una expresión que significa fantasma oscuro o entidad maligna y que los marinos escoceses e irlandeses usaban para designar a los barcos fantasmas que navegaban a la deriva sin tripulación o a las extrañas formaciones geológicas de piedra en la que veían la representación de demonios.


Cañón Bryce en Utah, Estados Unidos.

El hoodoo se considera como un conjuro o encantamiento, aunque también se refiere al encantador e incluso a la persona que ha sido encantada. Para ello intenta acceder a las fuerzas primarias de la Naturaleza claramente sobrenaturales y volcarlas en beneficio de quien realiza sus ritos y ceremonias. Normalmente el objetivo del hoodoo es conseguir favores sexuales de una persona, como cantaba John Lee "Sonny Boy" Williamson en 1946 en la canción Hoodoo Hoodoo, pero también buscan fortuna, venganza, poder o salud.




HOODOO HOODOO 

by John Lee "Sonny Boy" Williamson 



Lord, I wonder what's the matter this time,

            it seems like everything has changed

It seems like this woman that I've been lovin' 

            have found some other man
I hold up my hand,
            I'm just trying to get my baby to understand
See, my baby don't love me no more, 
            all because somebody hoodoo'd the hoodoo man

One night I'm goin' down into Louisiana
            and buy me another mojo hand
All because I got to break up my baby 
            from lovin this other man
I hold up my hand,
            I'm just trying to make my baby to understand
Aw, my baby don't love me no more,
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man

I use to have a way with women,
            make plenty of money, and everything
But my woman don't love me no more,
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man
Now I just hold up my hand, 
            I'm just trying to get my baby to understand
Aw, my baby don't love me no more,
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man

Well now, goodbye, baby,
            someday I will see you soon
I got something to tell you, baby, 
            somebody else can have your room
And I just hold up my hand,
            I'm just trying to get my baby to understand
Well, my baby don't love me no more, 
            she says somebody hoodoo'd the hoodoo man


En la canción podemos ver como el protagonista se lamenta porque la mujer que ama ha conocido a otro hombre. Parece ser que alguien ha utilizado un conjuro hoodoo más potente que el que él mismo usaba. En la siguiente estrofa cuenta como una noche fue a Louisiana para hacerse con otra "mojo hand" para poder contrarrestar la magia del otro hombre y recuperar a la mujer que ama.


Hoodoo Woman


El hoodoo lo realizan tanto hombres como mujeres. La cantidad de mujeres hoodoo era muy superior al de hombres aunque estos eran temidos por su poder, las penurias del corazón eran atribuidas a las hoodoo ladies que hechizaban a sus hombres y les impedían actuar con racionalidad. Hay muchas referencias de ello en canciones como la que cantaba Arthur “Big Boy” Cudrup en 1947 titulada “Hoodoo Lady Blues” o en 1936 Memphis Minnie cantaba “Hoodoo Lady” y un año después Johnnie TempleHoodoo Women”.




HOODOO WOMEN 

Johnnie Temple 



Well, I went out on the mountain, 
        looked over in Jerusalem 
Well, I went out on the mountain, 
        looked over in Jerusalem 
Well, I'd see them hoodoo women, hooo, Lord, 
        makin' up their lowdown plan 

Well, I'm going to Newport, 
        just to see Aunt Caroline Dye 
Well, I'm going to Newport, 
        just to see Aunt Caroline Dye 
She's a fortune teller, hooo, Lord, 
        she sure don't tell no lie 

And she told my fortune, 
        as I walked through her door 
And she told my fortune, 
        as I walked through her door 
Said, "I'm sorry for you, buddy, hooo, Lord, 
        the woman don't want you no more" 

Yes, I turned around, 
        said, "I believe I'll go downtown" 
Yes, I turned around, 
        said, "I believe I'll go downtown 
"To Chicago River, hooo, Lord, 
        and jump overboard and drown" 

The hoodoo said, "Son, 
        please, don't act no clown" 
The hoodoo said, "Son, 
        please, don't act no clown, 
"Because it's a many more women, hooo, Lord, 
        layin' around in this no-good town" 

The hoodoo is all right, 
        in they lowdown plan 
The hoodoo is all right, 
        in they lowdown plan 
But they will take your woman, hooo, Lord, 
        and put her with another man.

En esta canción se habla de la Tía Caroline Dye, una de las más conocidas "hoodoo woman" de los siglos XIX y XX. Esta mujer vivió en Newport, Arkansas y se dice que vivió 108 años (1810-1918), aunque hay testigos que aseguran que en 1944 esta mujer realizaba sanaciones a gentes del lugar. Lo más seguro que alguna otra "hoodoo woman" tomara el nombre de Caroline Dye original para ejercer la profesión. Esta práctica de tomar el nombre de otra persona era muy habitual en la época, tanto entre hechiceros hoodoo como entre músicos, tanto para beneficiarse de la fama del músico al que se suplanta como para esquivar amantes, maridos celosos, acreedores o a la justicia.


Aunt Caroline Dye
La Tía Caroline, además de fabricar todo tipo de artilugios hoodoo, leía la fortuna, echaba y rompía maldiciones y era una excelente espiritista que estaba en contacto con los espíritus del otro mundo. Era visitada en procesión por hombres y mujeres, blancos y negros de toda la rivera del Mississippi, tal y como lo describe la siguiente canción: Aunt Caroline Dyer Blues de la Memphis Jug Band en 1930




Aunt Caroline Dyer Blues

(Will Shade, guitar and vocals; Ben Ramey, kazoo; 

Charlie Burse, guitar [and spoken interjections], Hambone Lewis, jug)



I'm going to Newport News 
        just to see Aunt Caroline Dye 
I'm going to Newport News 
        just to see Aunt Caroline Dye 
                [What you gon' ask her, boy?] 
She's a fortune-telling woman, oh Lord, 
        and she don't tell no lie 
                [I'm gon' to see her myself]


I'm going to Newport News, partner, 
        catch a battleship across the doggone sea 
I'm going to Newport News, 
        catch a battleship across the doggone sea 
Because bad luck and hard work, oh Lord, 
        sure don't agree with me


Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, you don't have to live so rough" 
                [Yes...] 
Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, you don't have to live so rough 
"I'm going to fix you up a mojo, oh Lord, 
        so you can strut your stuff" 
                [Go on and strut yo' stuff!] 
                {fancy guitar duet}


Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, these women don't mean you no good" 
Aunt Caroline Dye she told me, 
        "Son, these women don't mean you no good 
                [Yes, i know that] 
Said, "Take my advice 
        and don't monkey with none in your neighbourhood"

I am leaving in the morning, 

        I don't want no one to accuse me 

Yes, I am leaving in the morning, 

        I don't want no one to accuse me 
                [Lordy] 
I'm going back to Newport News 
        and do what Aunt Caroline Dye told me to



Hoodoo Doctor



Hoodoo doctor es el nombre que recibe el individuo que prepara a partir de polvo, hierbas, raíces y minerales hechizos hoodoo. Otros nombres que recibe son doctor root, doctor worker, two headed o twofaced man, en relación con lo oculto de sus quehaceres, de su doble vida. El hechicero hoodoo conoce los secretos escondidos en las piedras y las plantas, herencia directa de sus ancestros africanos, y fuertemente influenciado por los herboristas y alquimistas europeos e indios nativos americanos, utilizan su magia también para predecir el fututo, fabricar amuletos e incluso para provocar la muerte a una persona. Pero el hecho de conocer todo lo necesario acerca de los hechizos no hace a una persona invulnerable, tenemos el caso de “Hoodoo Man Blues” de Junior Wells, en el que un hombre que conoce todos los trucos habidos y por haber para embrujar, termina siendo víctima de una bruja. Otras canciones que hacen mención al hoodoo doctor son: Hoodoo Snake Doctor Blues de Johnny Shines en 1970, Hand Reader de Jazz Gillum en 1947, Root Doctor Blues de Doctor (Peter) Clayton en 1946.




Hoodoo man blues Junior Wells


Os recomiendo escuchar las canciones que arriba se mencionan, se pueden encontrar todas ellas en youtube y sus letras si lo queréis en la página web de luckymojo.

En la próxima entrada de este blog hablaremos sobre los amuletos más usados en estas artes.

Nota: Mucha información se ha extraído del artículo de Héctor Martínez titulado Mojo Blues y de la página web Luckymojo, hoodoo en la teoría y práctica de Catherine Yronwode.

domingo, 29 de marzo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (3ª parte)





El Origen de las leyendas en el blues


Y entonces el diablo viajó al Nuevo Mundo y encontró un gran campo de cultivo en las nuevas músicas que allí hacían los hombres esclavizados, esas canciones que con el tiempo recibirían el nombre de blues.
Devil's got the blues. Loonie Johnson
Muchas canciones de  blues, así como sus intérpretes, están repletas de leyendas y mitos, de magia negra y conjuros maléficos. Durante los años 20 y 30 hubo un marcado desarrollo del blues rural, pero pocos prestaban atención a las contribuciones culturales afroamericanas, siendo la brujería uno de los tópicos más tratados.
El músico, compositor y autor Ed Morales ha señalado la influencia de la mitología yoruba en la primera época de la música blues americana, para ello citó a Robert Johnson en su “Crossroads Blues” cuando entrevé una dedicatoria velada a Eleggua, la orishá responsable de los cruces de caminos.
Según los yorubas Elegua (o también conocido como Ligua, Liwaa, Legua) es el dueño de los caminos y el destino, es el que abre o cierra el camino a la felicidad; es muy travieso y su nombre significa "el  príncipe mensajero".

La Mitología Yoruba

La mitología yoruba procede de África y es una parte del complejo de mitos, canciones, historias y otros conceptos culturales que conforman la sociedad y la religión yoruba, una religión además rica y compleja. Los yoruba constituyen un gran grupo etno-lingüístico del oeste africano, principalmente de Nigeria y Benín.
Las deidades yorubas se llaman Orishas, que significa literalmente “dueños de la cabeza”. Se cree que los Orishas alguna vez fueron humanos, derivándose de allí muchos Pattakies (historias o relatos) en la Tierra, y que luego de su muerte pasaron al cielo donde viven junto a Olofi (Dios). Son muchas las deidades de este panteón, se conoce que existen poco más de 400 orishas. Todos ellos avocados a traer estabilidad y firmeza.
Además de los Orishas, los yorubas tienen otras entidades como el Egbere, un espíritu malévolo que habita en los bosques y solamente se le ve por la noche.
Las creencias religiosas de los yorubas fueron las más populares entre las expresiones espirituales de las poblaciones africanas de América debido a que un gran número de ellos fueron capturados y vendidos como esclavos. Durante el periodo de esclavitud, ocultaron en un sincretismo religioso su culto, para que sus amos no los castigaran, ya que tenían prohibido ejercer su religión (considerada diabólica por los conquistadores)
Estas creencias se combinaron con otros cultos africanos, el cristianismo, la mitología americana nativa y el espiritismo kardecista* creando diversas manifestaciones:
La Santería, el Lukumí en Cuba.
El Candomblé y el Batuque en Brasil.
El Oyotunji en EE.UU.
El Vodún (Vudú), fue fundado por esclavos de diferentes grupos étnicos pero posee muchos elementos derivados de la mitología yoruba, se expandió mucho por Haití.
*Los kardecistas eran los seguidores de la doctrina llamada espiritismo y que difundió Allan Kardec, pedagogo y escritor francés que vivió a mediados del siglo XIX. Esta doctrina mantenía que los espíritus –seres sin cuerpo material- pueden entrar en contacto con los seres humanos.

Crossroads Blues. Robert Johnson

domingo, 15 de marzo de 2015

Me and the devil blues. La magia negra en la música blues (2ª parte)






¡Diablos de Músicos!



Antiguamente no sólo se condenaba a la música en sus intervalos o en sus escalas, también se hacía sobre los instrumentos musicales y los intérpretes, y no sólo lo hacía la Iglesia, también lo hacía el público.

Muchos son los instrumentos relacionados con el diablo, pero tal vez el favorito en la edad antigua era la flauta que se asociaba con Mercurio lo que le daba un simbolismo alquímico. En el siglo IV uno de los padres de la Iglesia describió este instrumento como el símbolo de la serpiente, el portavoz del diablo. Se considera que los movimientos del instrumentista correspondían a las torsiones del diablo. En el folclore de otros países como Francia, Italia o Irlanda el diablo está asociado al violín, al arpa, y a la cítara.
Mucho antes de la conocida leyenda del pacto con el diablo de Robert Johnson hubieron otros músicos que cargaron con ese mito, como Giuseppe Tartini (1692-1770). 
Giuseppe Tartini

Al parecer, en 1710 el músico tuvo que recluirse en el Convento de San Francisco de Asís huyendo de un Cardenal despechado por haberle robado a su amante. Mientras estuvo allí recluido comenzó sus estudios de violín y una noche le sucedió un hecho sorprendente que él mismo relataría poco tiempo después:

“Una noche soñé que había hecho un pacto con el diablo a cambio de mi alma. Todo salió como yo deseaba: mi nuevo sirviente anticipó todos mis deseos. Entre otras cosas, le di mi violín para ver si podía tocar.

¡Cuán grande fue mi asombro al oír una sonata tan maravillosa y tan hermosa, interpretada con tanto arte e inteligencia,(…) …cuando desperté, inmediatamente tomé mi violín con el fin de retener, al menos una parte, la impresión de mi sueño. ¡En vano! La música que en ese momento compuse es sin duda la mejor que he escrito, pero la diferencia entre ella y aquella que me conmovió es tan grande que habría destruido mi instrumento y habría dicho adiós a la música para siempre…”.
Efectivamente compuso una de las obras más complejas para violín y que cambió la forma de interpretación de este instrumento en aquella época. La pieza era el trino del diablo y le dio fama definitiva durante muchos años siendo considerado uno de los mejores violinistas y compositor de su tiempo. Hoy día está considerada como una pieza de estudio de difícil ejecución. Como dato curioso añadir también que Tartini tan sólo llevaba dos años de estudio de este instrumento aunque tenía desde niño conocimientos básicos de música y que cuando compuso de un tirón El Trino del Diablo, tan sólo contaba con veinte años.

El siguiente intérprete al que se le atribuía otro pacto con el diablo, e incluso se decía que era hijo del mismo demonio, fue Niccolo Paganini, violinista del siglo XIX. 
Niccolo Paganini

Era un personaje alto, flaco, con las manos que parecían llegarle hasta las rodillas, cara pálida y cadavérica, consumido por la sífilis, larga melena, de trajes deshilvanados, en jirones muchas veces. Se dice que fue capaz de tocar una sonata entera con una sola cuerda del violín. Entre sus apuntes había extrañas anotaciones con insistencia en el número 13. Se piensa que era una técnica que tenía para apartar tres cuerdas de las cuatro que tiene el violín y tocar sobre una para apoyarse en las otras tres en momentos determinados haciendo efecto de que sonaban varios violines a la vez.


Tenía fama de mujeriego y jugador. Cuando falleció su cuerpo no fue enterrado en campo santo por negación de la Iglesia, tal era la fama que había en torno a su persona de que su talento se había forjado en un posible pacto con el demonio que su cuerpo reposó durante años dentro de un ataúd en un sótano.

También veían la mano del diablo en los instrumentos que realizaban determinados lutieres por su grado de perfeccionamiento y calidad sonora como fueron los casos de Jacob Stainer (de la escuela alemana de laudería del s. XVII), acusado de haber vendido su alma al diablo, murió en condiciones infrahumanas y con la salud mental poco estable.